Curar las hemorroides: ¿se puede acabar con ellas para siempre?

Acabar con las hemorroides para siempre

Curar las hemorroides: ¿se puede acabar con ellas para siempre?

Las hemorroides son un problema que puede volver a aparecer una y otra vez si no tomamos las medidas adecuadas. Además, algunas personas son especialmente susceptibles y, aunque se cuiden, padecen sus síntomas con frecuencia e intensidad. En algunos casos, los tratamientos quirúrgicos pueden ser una solución radical pero eficaz de curar las hemorroides de forma definitiva.

No obstante, la idoneidad de operar o no en un caso concreto de hemorroides deberá indicarla un médico especialista, ya que cada caso es único. Del mismo modo, será el doctor quien indique las probabilidades reales que tiene una operación de hemorroides de acabar con ellas para siempre.

Tipos de operación de hemorroides

Existen diversas soluciones quirúrgicas para el tratamiento de las hemorroides. Algunas pueden ser definitivas, según sus características. Las vemos a continuación.

Operación de hemorroides sin extirpación

Son tratamientos para las hemorroides más invasivos y que suelen hacerse con anestesia local, pero que no son estrictamente una cirugía. Su objetivo es cortar el flujo sanguíneo de la hemorroide, de forma que después se vaya encogiendo poco a poco hasta desaparecer. Estas soluciones pueden ser útiles para tratar una o varias hemorroides particularmente persistentes o de grado avanzado, pero no evita que puedan aparecer otras hemorroides contiguas. Las técnicas son las siguientes:

  • Ligadura con banda de goma o grapa. Se trata de “atar” una pequeña banda de caucho alrededor de la hemorroide.
  • Escleroterapia. Consiste en inyectar en la hemorroide un agente químico que irrita el vaso sanguíneo, provocando su oclusión.
  • Coagulación con láser o infrarrojos. En este caso, se “quema” la hemorroide mediante láser o infrarrojos. Esta técnica se utiliza en hemorroides internas.

Hemorroidectomía

Es propiamente la cirugía de hemorroides o extirpación de hemorroides.  Con anestesia y mediante un bisturí especial, se eliminan las venas hemorroidales afectadas y, en ocasiones, parte de los tejidos adyacentes. Esta cirugía de hemorroides es más compleja y un tratamiento radical, que puede eliminar las hemorroides de forma definitiva. No obstante, la recuperación es muy dolorosa, la operación es algo más complicada y, en consecuencia, solo se practica en hemorroides internas graves.

Remedios para tener bajo control las hemorroides

Otra forma de no volver a padecer los síntomas de las hemorroides, es llevar de forma estricta las medidas de cuidado que nos ayudarán a prevenirlas:

  • Evitar el estreñimiento mediante una correcta hidratación y una dieta saludable, rica en vegetales y cereales integrales. Algunas personas pueden necesitar más fibras que la media para observar buenos resultados. Asegúrate de tomar cada día salvado de cereal (existen suplementos de venta en supermercados y farmacias), así como frutas y verduras ricas en fibra, como la ciruela, el kiwi, las espinacas o el apio. También es aconsejable reducir la cantidad de grasas saturadas de la dieta, ya que favorecen digestiones más pesadas y ralentizan el tránsito intestinal.
  • Controlar los síndromes diarreicos y, si son crónicos, buscar la causa para poder encontrar el tratamiento adecuado. En este aspecto, tu médico digestólogo será tu gran aliado para encontrar la solución.
  • Llevar una vida activa que nos permita fortalecer toda la musculatura pélvica y abdominal, así como evitar el sobrepeso. No es necesario hacer deporte de alta intensidad: un paseo diario o una hora de piscina un par de veces por semana puede ser suficiente para mantener una tonificación adecuada y controlar el peso corporal.
  • Evitar pasar demasiado tiempo en la misma postura, tanto si es sentado como en pie. Dar un pequeño paseo, realizar algún estiramiento o cambiar de postura cada 2 horas debería ser suficiente para evitar el exceso de presión en la zona rectal.
  • Evitar levantar pesos excesivos, ya que este ejercicio aumenta la tensión arterial y la presión sobre la zona pélvica, de modo que debilita las venas hemorroidales.

Con estos consejos y la atención sanitaria adecuada, puedes evitar llegar a necesitar una operación para las hemorroides.