Hemorroides sangrantes, ¿debo preocuparme?

Hemorroides sangrantes, ¿debo preocuparme?

El sangrado rectal es uno de los síntomas frecuentes de las hemorroides internas. A causa de las particularidades que presentan este tipo de hemorroides, a menudo la sangre en el inodoro es el primer síntoma que notan muchas personas, ocasionándoles alarma y preocupación.

En este artículo vamos a ver cuáles son los síntomas de las hemorroides internas y cómo se presenta el sangrado hemorroidal. También te explicaremos en qué ocasiones es importante que consultes con tu médico.

Síntomas de las hemorroides sangrantes

Existen dos tipos de hemorroides que pueden sangrar: las hemorroides internas y las hemorroides trombosadas que se rompen o ulceran.

Las hemorroides internas no suelen causar dolor en sus primeras fases y, si no están muy avanzadas, tampoco pueden palparse desde el exterior del ano. Por eso, muchas veces el primer síntoma de que están ahí es el sangrado rectal leve. Aparece como unas gotas de sangre color rojo brillante que salpican el inodoro tras la defecación, o bien que ensucian el papel higiénico al limpiarnos.

Aunque es menos frecuente, una hemorroide trombosada también puede sangrar si llegan a romperse a causa de la presión. Este tipo de hemorroides es muy doloroso, a menudo puede notarse como un bulto oscuro alrededor del ano o que sobresale de él, ya que se trata de hemorroides externas, o bien hemorroides internas que sobresalen por fuera del ano. Debido a que la sangre en su interior está coagulada, si una de estas hemorroides se rompe (por ejemplo, durante el esfuerzo al defecar), el sangrado será leve, con presencia de pequeños coágulos y sangre oscura.

Por tanto, los sangrados rectales a causa de hemorroides casi siempre vendrán asociados al momento de defecar y no deberían ser abundantes. La sangre aparece roja y brillante en caso de las hemorroides internas y en forma de pequeños coágulos o sangre oscura en el caso de las hemorroides trombosadas.

¿Cuándo consultar al médico?

La causa más común de sangrado rectal son las hemorroides sangrantes. Sin embargo, debemos estar atentos si aparecen los siguientes síntomas, ya que podrían indicar otro tipo de patología. En estos casos, es muy importante consultar a un médico para llegar a un diagnóstico adecuado:

  • Sangrado rectal abundante (no solo unas pocas gotas).
  • Sangrado continuo a través del recto (no solo al ir al baño).
  • Sangre abundante de color oscuro.
  • Sangre que se mezcla con las heces, o heces sanguinolentas.
  • Sangrados que van acompañados de heces alquitranadas (de color negro oscuro, pegajosas).
  • Sangrado rectal que va acompañado de un dolor intenso o de dificultades para evacuar.

No obstante, si tus síntomas no coinciden con alguno de estos puntos, pero sientes dolor, malestar o cualquier otro síntoma que te preocupe o afecte a tu calidad de vida, pide cita con tu médico. Las hemorroides pueden aliviarse de forma muy efectiva y existe un amplio abanico de opciones terapéuticas. Tu especialista valorará las características de tu enfermedad y te propondrá el tratamiento más adecuado al caso.


Fuentes: